👟 El minimalismo no es el problema.

El problema es ponértelo sin saber si tu pie está preparado.
El concepto del calzado minimalista es válido. Pero no todos los pies son aptos para usarlo sin consecuencias.
Antes de cambiar de calzado hay que preguntarse:

• ¿Tu pie tolera bien la carga sin amortiguación?

• ¿Tienes buena movilidad de tobillo?
• ¿Sufres sobrecargas de fascia plantar o gemelos?
• ¿Vienes de años con zapatillas muy amortiguadas?
• Sabes si eres pronador o supinador?
• ¿Tus tejidos están preparados para absorber más impacto?

Después de evaluarlo, hay tres escenarios:
1.⁠ ⁠Tu pie es apto (o puede llegar a serlo) → Necesita trabajo de fuerza, movilidad y control. Muchos pies modernos están desentrenados por el calzado que usamos a diario. → Y necesita progresión. Cambiar de golpe aumenta el riesgo de sobrecargas en fascia plantar, Aquiles y metatarsos. Primero caminar, luego aumentar tiempo, después introducir impacto.

2.⁠ ⁠Tu pie no es apto para minimalismo, pero funciona bien con calzado convencional → Ajustar amortiguación y drop puede ser suficiente para evitar molestias.

3.⁠ ⁠Tu pie necesita soporte adicional → Además de calzado convencional, puede requerir plantillas para funcionar sin dolor. No es un fracaso: es una estrategia terapéutica.
Lo que sí es universal: 👉 Todos los pies se benefician de un calzado respetuoso, ancho y sin presiones. 👉 Y de trabajar fuerza y movilidad.

✅ Si tienes dudas antes de cambiar de calzado, evalúa tu pie primero.

En ONERA analizamos tu pisada y preparamos tus tejidos para el cambio.
🔗 Inicio – Onera Barcelona 
📲 Valoraciones y readaptación en Sant Gervasi.

Scroll al inicio